viernes, junio 20, 2014

Ejercicio comunidad


Es un reto interesante pensar en pasar de la visión de “nuestra red profesional” al imaginario de una comunidad. Simplemente porque los conceptos son distintos. Convertir “mi” red profesional (o parte) en una comunidad (“un nosotros”), no puede ser solo voluntad mía, precisamente por la transición del “lo mío” al “nosotros” y porque el nosotros implica un proceso de construcción y negociación de significados en torno a una identidad e incluso en torno a las prácticas de “ser comunidad”. La estrategia de Wenger y amigos que nos proponen es para “intervención en una comunidad”… entonces ahí ¿cuál es la comunidad a intervenir? No puede ser “mi” red, pero sí puede ser una comunidad en la que participo y que es parte de mi red.

Así que pensé en los espacios comunitarios existentes en mi red profesional (aunque no hayan salido en el dibujo), para elegir uno para este ejercicio. Elegí uno que es y no es. Como parte de un proyecto en el que colaboro, buscamos la generación de una comunidad (de práctica) en torno al ser red, aprender en red y en la red. La comunidad no existe aún (en ese sentido “no es”), pero existe en el marco de una comunidad amplia, en principio, que es “la comunidad Iteso” (digo “en principio” porque el proyecto busca trabajar en el desarrollo de una identidad compartida en torno al “ser red” a nivel Iteso, pero obviamente esto no puede hacerse solo con Iteso).

Este es el gráfico que salió:




Este gráfico tiene un objetivo de aquí a unos dos años. Sus prioridades no son necesariamente los puntitos más afuera del gráfico, si no los que hay que fortalecer más en la esencia:
  • Lo que llaman “participación individual”: “Permitir a los miembros desarrollar su propia experiencia de la comunidad (ej: decidir sobre objetivos, acceder al material cuándo y como cada cual quiera)” es clave del proyecto… aunque el título disuena un poco de nuestra clave, no su explicación. Para nosotros es importante el que se construye entre todos y eso implica la participación individual como está descrita aquí, aunque en un contexto de un “nosotros”, de un “juntos”.
  • Conversaciones abiertas: Esto se parece un poco a la charla del pasillo que prospera un poco más allá del pasillo y que produce. Es algo que nos interesa más como indicador: si el tema del aprendizaje en red empieza a aparecer en el pasillo, ¡bingo!
Hay otro nivel de prioridades, que está más relacionado con el quehacer, lo que estamos armando (lo que tenemos en la mira pues) y
  • Reuniones: Esto se relaciona con las “conversaciones periódicas” que estamos propiciando.
  • Acceso a experticia: Esto se relaciona con las “charlas tipo TED” que empezaremos a armar (aunque no solo). 
  • Proyectos conjuntos: Propiciar el compartir, armar y desarrollar tareas, en nuestro caso de exploración. Esto es algo que no tenemos aún bien amarrado y que será prioritario
Sobre el “cultivo de la comunidad”, bueno, pues estamos por un lado “antes” de eso (por lo parte de que “no es” comunidad aún), al mismo tiempo que por otro lado buscamos propiciar un tejido en ese sentido, precisamente con la metáfora del “cultivo”.

Es interesante el ejercicio, porque ayuda a pensar en prioridades, y a pensar en qué es lo que más puede apuntar al desarrollo de esta comunidad. Nos va a ayudar a hacer la evaluación semestral.


Tejiendo Redes de Aprendizaje en Línea

4 comentarios:

PILAR LOPEZ dijo...

Gaby, es cierto que el gráfico arroja datos que permiten visualizar las áreas que tenemos por mejorar de manera más inmediata y por supuesto, articularlos a la planeación para asegurar que transitemos hacia una comunidad más cooperativa,compatida y productiva.

En mi caso, me quedo con la duda de si resultaría más provechoso incentivar algunas formas de producción a costa de reducir la charla de pasillo para dar espacio a otros proyectos. Más preguntas para entretenernos un rato.

Saludos,

gabriela dijo...

Hola Pilar, ¡muchas gracias por tu comentario!
Estoy trabajando sobre el tral8 y ciertamente saldrán adecuaciones a esta gráfica... es un proceso recurrente, espiral. Y además conjunto en su momento, esto es un ejercicio personal de algo que hemos de charlar en grupo.
Saludos

Irene Vélez Torres dijo...

Me encantó la pregunta sobre las conversaciones abiertas! Más allá del indicador (interesante herramienta), creo que hay una tendencia institucionalista (y burocrática) de validar sólo los espacios formales en la creación de conocimiento. Pero todos sabemo, desde nuestras prácticas universitarias, cuánto aprendimos en las cafeterías y en las conversaciones de corredor. Tal vez ésta sea una buena oportunidad para valorar el potencial cognoscitivo de la informalidad.

gabriela dijo...

Irene
Gracias por tu comentario. Estoy de acuerdo contigo, lo informal es más difícil de validar. Pero también es más difícil de fomentar.. esto es, cuando buscas del desarrollo "del pasillo", de esas conversaciones abiertas, espontáneas... ¿cómo se le hace para no caer en lo formal? ¿cómo se le hace para favorecer que surjan espontáneamente? Tengo claro que hay que trabajar en una perspectiva de ENTORNO, una especie de ecología... y hasta ahí... teniendo pocas claridades sobre los "detalles" de esa ecología.